miércoles, 4 de agosto de 2010

Sábado en la mañana

El techo contempla las plegarias
afuera los ladridos me depiertan
el comienzo del dia no es diferente a los últimos
con la culpa y la esperanza llenando este sitio.
Lo primero que bebo es amargo
como las noticias en la tele
como los días sin tu luz.

Formas de equilibrio impuestas
por quien trata de mostrarme el camino
para encontrar paz
para devolver la alegría a nuestros rostros.
Es difícil volver a creer,
los hechos no lo justifican,
las palabras menos..

Pero sigo justo aquí, a un paso
con la fé intacta
con mi espalda marcada
con las ganas de estar bien,
para mi, para ti...