he perdido la cabeza, me muevo sin rumbo alguno.
me encuentro con ella, le digo:
- disculpa, parece que he perdido la cabeza -
solo me mira y me repite lo de siempre:
- no la encontrarás, resígnate -
al parecer la conozco, pero no creo, no olvidaría a alguien así
sigo con mi búsqueda, las luces se tornan rojas, como si las bañaran con sangre. aparecen las manchas de mis pecados mientras los gritos se vuelven mas fuertes.
lo único que quiero es encontrar mi cabeza y escapar de estas cuatro paredes.
pierden el tiempo tratando de encontrar el lugar exacto en donde perdí lo mejor(o peor) de mi. ha pasado mucho tiempo...





